Tanto la técnica de recogida como la de selección de las cerezas se realiza de manera totalmente artesanal.

El proceso consta de tres fases:

  • Recogida: Las cerezas se recolectan, una a una, de manera manual, por personal experimentado que, en el propio árbol, ya realiza una primera selección del fruto.  
  • Selección: Las cerezas pasan por una segunda selección, también manual, sobre los “tendales” donde se desechan aquellas que puedan estar dañadas.                                                              
  • Embalaje: Las cerezas, ya calibradas, se colocan en cajas, se etiquetan según la variedad y el diámetro y se preparan para ser trasportadas con las máximas garantías.